La secuela de Tiburón

Nunca segundas partes fueron buenas, con los años la frase se ha vuelto más tópica debido a la constante irrupción de sagas, algunas incluso mejoran los precedentes, véase Misión Imposible cuya primera entrega siempre me ha parecido más floja que las restantes. Pero antes de todo esto, era normal que los productores quisieran estirar la cuerda de cualquier éxito sin tampoco cuestionarse mucho la calidad del producto resultante, aquí ya hemos hablado de verdaderos desastres como la secuela de Grease o de Fiebre del sábado noche. Tiburón (1975), sin embargo, no tuvo una mala secuela en 1978, tampoco es que fuera ninguna maravilla, pero su nivel era más que aceptable, quizá por culpa de la tercera y cuarta entrega, además de las apócrifas. Esta quedó algo marcad por ello y olvidada con el tiempo, se la rescató cuando salió en DVD y ahora ciertas cadenas como la Trece la están recuperando. No hace muchos días se informó de la muerte de Marc Gilpin que hacía de hijo de Roy ...