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26/01/2023

Homenaje a Gina Lollobrigida: La romana (1954)



El pasado lunes 9 de enero fallecía Gina Lollobrigida a los 95 años, una de las grandes divas del cine italiano con carrera en Hollywood también. A raíz del Pan. Amor y fantasía (1953) el productor Howard Hughes se fijó en ella y en su carrera compartía cartel con Humphrey Bogart en La burla del diablo o con Errol Flynn en Espadas cruzadas, el fracaso de esta última le hizo volver a Italia, aunque pocos años más tarde retomaría su periplo hollywoodiense.

 En Italia le esperaba un gran éxito en 1954: La romana, dirigida por Luigi Zampa con quien había trabajado en sus inicios, se trata de una adaptación de la novela homónima de Alberto Moravia, el cual trabajó también en el guion. Ambientada en Roma en 1935, Gina interpreta a Adriana Silenzi que es inducida por su madre a trabajar como modelo para un pintor para hacer frente a su pobreza. Ahí conoce a Gisela otra modelo quien le propone salir con hombres ricos y poderosos.

   

 El guion cuando fue leído por la actriz fue rechazado y le dijo al productor: “Guardate, que io una puttana, cosí non la faccio”. En España hubo que esperar hasta 1970 para poder verla y en 1988 se llevó a la televisión en una miniserie en la que el escritor también colaboró en el guion y que volvió a contar con la actriz, en este caso haciendo de madre de la protagonista.En nuestro país fue emitida por Tele 5

   

 Moravia en sus novelas seguía una línea neorrealista con bastante crítica social y también existencialista, prueba de ello son  El conformista, Dos mujeres, o El aburrimiento, en varias ocasiones fue propuesto para premio Nobel, aunque su mayor recompensa probablemente fuera ver llevadas a la gran pantalla muchas de sus obras, un total de 73 veces sale su nombre si vamos al IMDB entre guiones suyos, adaptaciones y colaboraciones.

 La Romana dura apenas 90 minutos, suficientes para condensar los temas que se esconden tras el dramón aparente que una visión superficial del filme podría dar. La fugacidad de la vida, el arrepentimiento o la lealtad a unos principios se van mostrando, ya sea a través del personaje de ella o de sus relaciones. En absoluto es una película blanca, en el guion también trabajó Ennio Flaiano que escribiese con Fellini (Los inútiles, La Strada, Las noches de Cabiria…) y eso se nota porque esta reducción de la novela está muy bien esquematizada, quizá con un punto flaco que es el papel de la medre de ella, la cual tiene bastante protagonismo en la primera mitad, pero que luego lo pierde.

 Tras la gran popularidad de la película, la carrera de Gina siguió sumando éxitos como la secuela de Pan, amor y Fantasía o La mujer más guapa del mundo que le valió llevar este apodo durante gran tiempo y otra vuelta a Hollywood para protagonizar Trapecio. Su carrera es menor que la de Sophia Loren, pero  podía haber sido al revés, antes he comentado lo que le dijo Gina al productor de La romana, Moravia pensaba nuevamente en ella para el papel de La Ciociara ( Dos mujeres) y De Sica estaba muy de acuerdo, pero la actriz no quería este tipo de personajes, Magnani también lo rechazó y Loren lo cogió, papel que como bien saben le valió el Oscar. 

   

 La carrera de Gina empezó a decaer a finales de los 60, en más de una ocasión comentaba que rechazaba papeles porque el cine estaba cambiando y ya no le interesaba. En 1973 rodaba con Rovira Beleta No encontré rosas para mi madre, película que supuso un adiós prolongado a la gran pantalla, pues luego solo cogió papeles televisivos, no sin antes protagonizar una polémica en nuestro país cuando en 1977 decidía volver al cine para protagonizar Nido de viudas, la actriz abandonó el rodaje y declaró que ella solo daba dinero a los pobres, pues el productor Tony Navarro no le pagaba. En una entrevista con José María Íñigo negaba que su marcha tuviera que ver con malas relaciones con Valentina Cortese y soltaba que eran amigas. Sirva la película que he escogido para homenajearla y comprobar que era una gran actriz más allá del terreno extra cinematográfico. Descanse en paz


19/01/2023

El extranjero (1967) de Visconti por fin a la venta en Blu-Ray

 

Ha salido por fin editada en Blu-Ray El extranjero, la adaptación que Luchino Visconti realizara a partir de la novela de Albert Camus. No había manera de poder verla, salvo en unos vídeos de mala calidad colgados en YouTube, parece que algún problema de derechos o historias de esas que nadie entiende no nos dejaba completar la filmografía del director de El Gatopardo.

Pero no todo es positivo en este lanzamiento, el Blu-Ray editado por los misteriosos "Mon Inter Comerz S.L" no está prensado, otra chapuza más de este mercado agonizante del cine en formato físico y una patada más a los cinéfilos coleccionistas. Quien no quiera comprarlo por no estar en las condiciones adecuadas o solo tenga reproductor DVD, tiene la opción de verla en la plataforma Filmin desde hace unos días.

Visconti la realizó en 1967, justo después de Sandra y de uno de los capítulos de Las brujas, estaba en su máximo apogeo ya que cuatro años antes El Gatopardo se había convertido en un gran éxito, tanto es así que la distribución de El extranjero corrió a cargo de la Paramount. Albert Camus se había negado, desde que la publicara en 1942, a que se llevase al cine, su súbita muerte en 1960 propició que se pensase de nuevo en ella. Dino de Laurentiis se interesó y empezó a negociar con su viuda que exigió que solo la podía dirigir Visconti, el productor le pagó 100.000 dólares, en su momento la cifra más alta por los derechos de una novela.

El director de Las noches blancas ya había mostrado interés en esta, la cual decía que le llegaba al alma, la colaboración con la mujer de Camus fue bastante respetuosa y cordial. Reunió a su equipo técnico habitual: el director de fotografía Giuseppe Rotunno o el diseñador de vestuario Piero Tosi, en el guion contó también de nuevo con la guionista Suso Cechi d´Amico y con la colaboración del escritor amigo del autor Emmanuel Roblès, pero lo cierto es que el director había estudiado muchos años la novela, en un ejemplar que llevaba siempre en el bolsillo se podían ver todo tipo de anotaciones, una especie de jeroglíficos, en más de una ocasión dejaba los folios del guion aparte para hacer uso de lo que él mismo había descifrado. 

Para el protagonista llamó a Marcelo Mastroianni con quien había trabajado en 1957 en Noches blancas cuando el actor aun no había tenido el gran éxito de La Dolce Vita, este lo calificó como el papel más difícil de su carrera entonces, la elección de la actriz llamó la atención ya que el papel fue para Ana Karina, la musa de Godard, en contra del perfil de gran estrella que siempre escogía.

El extranjero no es una novela fácil, aun sigue dando teorías de qué quiso decir Camus con ella y eso que han pasado 80 años, algunos la vieron como una metáfora de la Europa que quedaría tras la II Guerra Mundial, las coordenadas temporales posteriores dieron pie a todo tipo de tesis existencialistas que el autor en vida rechazaba. El personaje protagonista, Mersault, no siente ningún tipo de sensibilidad hacia lo que le rodea, la muerte de su madre la ve como un hecho cotidiano más, es una persona que no cree en Dios, ni en el matrimonio, ni en su destino porque para él la vida no tiene sentido.


Ver la película no nos quitará las dudas y lo más seguro es que encontremos opiniones contrapuestas, lo mismo pasa a la hora de valorar el filme, pero a pesar del resultado que cada uno verá en su mensaje, no hay duda de que estamos ante una gran película al mismo nivel que sus obras más reputadas. Por ejemplo, para filmar esa Argelia de antes de la Guerra decidió buscar todos los rincones que aparecen en la novela, encontró la casa de Mersault que se asoma a la calle principal del pobre barrio argelino de Belcourt, ahí fue donde vivió el propio Camus, encontró el restaurante "Celeste", el bar "Chez Pierrot" y el estanco al otro lado de la calle, los cuales permanecían inalterados, aunque identificados por letreros en árabe que fueron sustituidos, así como más de una indicación, por otras en francés.

 Mientras duró el rodaje, la tricolor de Francia ondeaba de nuevo los mástiles de Argel y sus autoridades levantaron incluso una calle recientemente asfaltada para colocar en ella las vías del tranvía que había allí en 1938 y 1939. Visconti descubrió además las barracas que había antes en la playa pública. La sala del tribunal donde se verifica el juicio es la auténtica sala del Tribunal de Argel. Pero Visconti siguió más allá, hizo indagaciones hasta que encontró la pastelería donde Mersault compraba su pan y croissants, el cine donde halló a Marie o el bosque. El diseñador de escenarios Mario Carbuglia visitó la cárcel de Argel antes de diseñar la que tenía que ser usada en la película. Estos escenarios y otros fueron construidos en estudios de la ciudad con notable fidelidad a unos originales que no podían ser empleados debido a las dificultades técnicas que presentaban.

Pero tanta descripción auténtica, que entraba incluso hasta en detalles que podrían pasar por alto, como que mandó una reimpresión de la marca de cigarrillos "Bastos" que se utilizaban en Argel antes de la guerra o indagar en cómo eran los puros que se servían en el "Celeste", topó con un obstáculo: el conflicto árabe-israelí. La escena crucial de la playa se tenía que rodar en diciembre, pero Visconti rechazó hacerlo, la veía una luz invernal que no era la reflejada en la novela, la cual acontecía en verano. Incluso rechazó la técnica de Giuseppe Rotunno de aproximarse a esta porque la quería real al 100%. Este retraso coincidió con el inicio del conflicto y no pudieron volver a Argelia en verano, al final se tuvo que conformar con rodar la escena en Gaeta, entre Roma y Nápoles.

Evidentemente, cualquier comparación con la novela será siempre odiosa, lo que sí hay que tener en cuenta es que refleja el espíritu de ella. El lenguaje cinematográfico permite que la sensación de vacío del protagonista quede muy marcada y no es fácil de digerir. A muchos seguidores de Visconti quizá les decepcione ya que no hay lugar para lo barroco, como diría algún crítico de la época, era un film más para Antonioni, pero lo que más sorprende es que no hallamos su visión personal de la novela, es una excelente recreación del mundo de Camus, pero no del suyo, salvo en su obsesión de ser realista. Por eso, hasta he dudado en llamar este post "El extranjero de Visconti". Disfrutemos con todos nuestros puntos de vista de esta película que para muchos será inédita y esperemos que en un futuro se edite en las condiciones en que se merece.

12/01/2023

Lío en los grandes almacenes ( Frank Tashlin, 1963)

 


El caos de las rebajas: De los telediarios a la genialidad de Jerry Lewis

Acabaron las fiestas. Para muchos es un alivio; para otros, el fin de la magia. Sin embargo, el calendario es implacable y nos dicta que ya estamos en plena época de rebajas. Al ver las noticias, es inevitable recordar aquellos telediarios de antaño que abrían con una multitud ansiosa esperando la apertura del centro comercial. Siempre aparecía la misma mujer en primera línea, una imagen que llegué a aborrecer y que me remitía, inevitablemente, a una escena icónica del cine: aquella avalancha de mujeres entrando sin piedad en los almacenes de la gran comedia de Jerry Lewis, "Lío en los grandes almacenes" (Who’s Minding the Store?, 1963).

Un año de gracia para el "Rey de la Comedia"

Detrás de las cámaras se encontraba el genial Frank Tashlin. 1963 fue un año clave para Lewis; ya había demostrado su pericia como director en El botones o El terror de las chicas, y ese mismo año estrenaría su clásico más recordado, El profesor chiflado. En esta cinta, el apodado "Rey de la comedia" —como nos recordaría Scorsese años después— interpreta a Norman Phiffier, un personaje honrado pero patoso.

La trama nace de un conflicto de clase: Norman está enamorado de la hija de una millonaria propietaria de unos grandes almacenes. Para boicotear la relación, la suegra le asigna los trabajos más extenuantes y disparatados, lo que desencadena una sucesión de gags que hoy son historia del cine.

Gags para la retina y crítica social

Permanecen en el recuerdo escenas magistrales como aquella en la que Norman simula tocar una máquina de escribir invisible al son de la música de Leroy Anderson, o su accidentado intento de pintar la bola del mástil de la bandera (un homenaje directo al cine de Harold Lloyd). Tampoco podemos olvidar el aspirador voraz que, tras tragarse medio mobiliario, acaba explotando bajo el cuchillo de un Lewis al límite.

Sin embargo, más allá de la bofetada física (slapstick), la película escondía una crítica mordaz hacia el matriarcado y el consumismo desbocado. Aunque la Paramount obligó a Tashlin a suavizar el tono, el retrato de las mujeres es implacable:

  • La dueña (Agnes Moorehead): Una interpretación excelente de la arrogancia y el poder.

  • Las compradoras: Presentadas como una horda enloquecida que, en su ansia por los saldos, llega incluso a "violar" el espacio personal del protagonista.

  • Incluso la novia (Jill St. John): Quien, a pesar de su bondad, oculta su identidad trabajando como ascensorista, participando del engaño general.

En el contrapunto encontramos a los personajes masculinos, víctimas del dominio femenino: un comprensivo John McGiver (inolvidable dependiente de Tiffany’s en Desayuno con diamantes) y un Ray Walston que vive totalmente anulado por las órdenes superiores.

Dónde rescatar este clásico

Si desean recuperar esta joya, actualmente se encuentra editada en DVD y Blu-Ray, aunque cabe advertir que algunas ediciones son algo descuidadas, con pistas de doblaje que se desincronizan (un error que, curiosamente, no aparecía en los pases televisivos). Para una experiencia óptima, la plataforma Filmin —una de las pocas que mantiene vivo el legado de Lewis— ofrece una calidad de imagen superior en su versión original.

Con esta película, Tashlin y Lewis confirmaron una de las mejores parejas creativas de Hollywood, una colaboración que cerraría su círculo poco después con Caso clínico en la clínica.


07/01/2023

Darby y el rey de los duendes (El cuarto deseo) (1959)

 




Suelo en esta página poner películas que estén editadas o en plataformas ya que en más de una ocasión me preguntan dónde se pueden ver. La de hoy es algo más difícil, está en Disney Plus, sin embargo no la editaron en DVD en España, sí que estaba en VHS y en varias reediciones con el titulo de El cuarto deseo, aunque la mayoría la conocemos como Darby y el rey de los duendes ya que TVE la programaba con este título. Para poder verla en este formato hay que recurrir a un DVD de importación en el que está en francés e inglés, pero no en castellano, y eso que había el doblaje, pero ya no es de extrañar estas extravagancias y menos viniendo de la actual casa Disney que también ha ensanchado algo la imagen y cuya versión original se ha redoblado según el IMDB.

Su director es Robert Stevenson, uno de los grandes de la factoría del ratón Mickey, con títulos como Un sabio en las nubes, Los hijos del Capitán Grant o la inmortal Mary Poppins, curiosamente su carrera comenzó con otro tipo de cine, una de ellas Alma rebelde, adaptación de Jane Eyre es una de las mejores que se han hecho. Es un cineasta por redescubrir con títulos de suspense y romanticismo antes de que Walt Disney reconociera su talento y lo contratara para este Darby y el rey de los duendes.

Al tío Walt le habían fascinado las historias que escribía Herminie Templeton Kavanagh, aquí poco conocidas y ya tenía en mente una década antes llevarlas a la pantalla, la II Guerra Mundial motivó un retraso en sus producciones y quedaron aparcadas. Incluso tenía el actor elegido que no era otro que Barry Fitzgerald, a pesar de insistir, no logró su participación y atribuyó el fracaso de la película a que no saliese él. El papel fue para Albert Sharpe, el cual está genial y que fue un actor que vimos de secundario en Jennie o Brigadoon. Para el papel del chico protagonista se contrató a un desconocido entonces Sean Connery cuya participación motivó que Albert Broccoli se fijase en él para ser el futuro James Bond. La chica era Janet Munro que, desgraciadamente, murió joven y que aquel mismo año había trabajado en otra notable producción Disney hoy olvidada Escalada hacia la muerte.

La acción transcurre en un pueblo, donde el viudo Darby Egil explica cuentos en la taberna donde va con frecuencia como la de su encuentro con Brian, el rey de los duendes, al que le pidió tres deseos, que incluían un caldero de oro, pero al cometer el error de pedir un cuarto, perdió todo lo conseguido anteriormente. La atmósfera del filme incluso recuerda a los mejores John Ford con sus peleas, tradiciones…Ambientada en Irlanda, el mismo Walt Disney se trasladó varias veces al lugar para recoger toda la información posible y a varios de sus técnicos para que no hubiese ningún fallo. Trabajo este, hoy en día despreciado, el hecho de trabajar en estudio requería un gran esfuerzo para hacer creíble el lugar.

Por otra parte está el tema de los efectos especiales, que aquí lógicamente se necesitaban con abundancia. Muy conseguidos y sin tampoco utilizar grades medios, sino la imaginación ya que se usaba la perspectiva para lograr la credibilidad, se colocaban a los actores más cerca de la cámara que a los “duendecillos” y se alineaban en el mismo plano horizontal a través de una lente para que la distancia entre ellos no se detectase.

La historia, aparte de su comicidad y romance, tiene un giro hacia el cine de terror, la muerte está bien presente, recuerdo cuando era pequeño y la veía que hasta daba miedo. Me sabe mal que si no se está abonado a Disney Plus es bastante difícil verla, si tienen la oportunidad no lo duden, se llevarán una gran sorpresa y de paso reivindíquenla, muchos clásicos Disney corren el riesgo de desaparecer al no ser tratados por la actual directiva Disney como merecen.

El Rey de Reyes (Cecil B., DeMille, 1927)

  El Rey de Reyes (1927): La catedral muda donde Cecil B. DeMille filmó lo sagrado ¿Era posible capturar la divinidad en un trozo de celulo...