Sombras acusadoras: suspense en la Costa Brava
Hace ya algunos años, en 2021, hablé en este blog de Sombras acusadoras (Chase a Crooked Shadow, 1958), la película de Michael Anderson protagonizada por Anne Baxter, Richard Todd y Herbert Lom. Entonces me interesaba especialmente su final y el curioso mensaje de Douglas Fairbanks Jr. pidiendo al espectador que no revelara el desenlace.
Ahora vuelvo sobre ella porque su rodaje en la Costa Brava merece bastante más atención. Tamariu, Palamós, Sant Antoni de Calonge, S'Agaró y las carreteras entre Sant Feliu de Guíxols y Tossa de Mar se convirtieron en escenarios de este thriller británico. Y detrás de aquellas imágenes hay unas cuantas historias interesantes.
Anne Baxter llega a Tamariu
El rodaje comenzó en mayo de 1957 y una parte de los exteriores se realizó en la Costa Brava. Tamariu fue uno de los principales escenarios de la película y todavía hoy pueden reconocerse algunos de sus lugares. Para los habitantes de la zona, la llegada de una producción internacional con una estrella como Anne Baxter no debió pasar precisamente desapercibida.
El archivo histórico de Palafrugell conserva fotografías tomadas durante aquel rodaje por el fotógrafo Josep Granés Hostench. Una de ellas muestra a Anne Baxter sentada en el paseo de Tamariu en 1957. También se conservan testimonios de personas vinculadas a los hoteles de la localidad que recuerdan la presencia de sus protagonistas durante aquellas semanas.
Una de las fuentes locales más interesantes es la publicación municipal Tamariu i la seva gent. Allí se recuerda que Anne Baxter y Richard Todd rodaron escenas en la finca de La Musclera y en la terraza del hotel durante la primavera de 1957. Es uno de esos detalles que hacen que la película tenga un interés añadido para quien conozca la Costa Brava.
La casa de Anne Baxter
En la película, Kimberley Prescott vive en una espectacular villa situada junto al mar.La casa es La Musclera, situada entre Cala Pedrosa y Sa Perica, al sur de Tamariu. Reelstreets ha identificado allí varias escenas: la terraza, los alrededores de la casa y las vistas sobre la costa.
Es una de las localizaciones más interesantes para volver a ver la película hoy: comparar lo que aparece en pantalla con el lugar real permite comprobar cuánto ha cambiado —y cuánto permanece— de aquella Costa Brava de los años cincuenta.
Richard Todd y Anne Baxter al volante
Una de las grandes anécdotas del rodaje está relacionada con la persecución automovilística.La película contiene una espectacular secuencia en la que los protagonistas recorren a gran velocidad las carreteras de la costa. Y Richard Todd no utilizó un doble para la peligrosa secuencia de conducción, según el American Film Institute.
La historia resulta todavía más curiosa porque Anne Baxter también participó en las escenas de conducción. La carretera entre Sant Feliu de Guíxols y Tossa de Mar fue utilizada para parte de la secuencia y hoy pueden identificarse algunos de aquellos lugares. Reelstreets ha localizado incluso el punto de la carretera donde el personaje de Todd detiene el automóvil.
Dos coches de lujo
Richard Todd conduce un Lagonda LG 45R Rapide de 1937, mientras que Anne Baxter utiliza un Bentley S1 Continental de 1956. El Lagonda, además, es un automóvil extremadamente raro. Su presencia en aquellas carreteras añade todavía más espectacularidad a una persecución que hoy tiene un encanto especial precisamente porque se rodó en localizaciones reales.
Palamós se convierte en escenario de la historia
La película también se desplazó hasta Palamós. Una de las localizaciones identificadas es la antigua Casa Ribera, utilizada como comisaría. El edificio desapareció posteriormente, pero quedó conservado en la película como testimonio de aquel Palamós de los años cincuenta.
Reelstreets también identifica escenas en la actual avenida Onze de Setembre. Esto permite seguir el recorrido de los personajes por diferentes puntos de la comarca y comprobar cómo Michael Anderson utiliza el paisaje para crear una sensación de aislamiento.
La película comienza además con imágenes de Barcelona. Podemos reconocer diferentes lugares de la ciudad, entre ellos la Plaza Real y otros puntos del entorno urbano.
Hay una curiosidad que me parece especialmente bonita. En muchas producciones internacionales de aquella época, los lugares españoles se convertían en otros lugares imaginarios. Pero en Sombras acusadoras ocurre algo diferente: Tamariu aparece mencionado en el propio diálogo de la película.
Douglas Fairbanks Jr. y el secreto
Douglas Fairbanks Jr. no solo fue el productor de la película, también tiene una pequeña aparición al final, después de los títulos de crédito. Y lo hace por un motivo muy concreto: pedir al público que no cuente el final.
El American Film Institute confirma que Fairbanks agradeció la ayuda de las autoridades españolas durante el rodaje y después apeló directamente al espectador para que mantuviera en secreto el desenlace Mucho antes de que existieran las redes sociales y de que cualquier estreno estuviera lleno de advertencias contra los spoilers, ya sabía perfectamente lo peligroso que podía ser contarle el final a alguien.
Y Fairbanks no quería aparecer en la película
Fairbanks Jr. fue presionado para realizar un cameo dentro de la historia, pero se negó. Finalmente sí aparece, aunque fuera de la narración convencional, después de los títulos, aunque en algunas copias solo se le oye la voz.
Michael Anderson y la etiqueta de Hitchcock
Cuando se habla de Sombras acusadoras aparece inevitablemente Alfred Hitchcock.La comparación tiene sentido: una mujer aislada, una identidad discutida, la duda sobre la propia percepción y una amenaza que se va haciendo cada vez más inquietante.
Pero reducir la película a "una película hitchcockiana" quizá sea demasiado cómodo. Michael Anderson consigue crear una atmósfera bastante opresiva y utiliza con inteligencia los espacios de la villa y los exteriores. Además, la fotografía de Erwin Hillier juega un papel fundamental en el contraste entre los luminosos paisajes mediterráneos y los interiores mucho más inquietantes.
Una Costa Brava de película
Sombras acusadoras pertenece además a una época especialmente interesante para los rodajes internacionales en la Costa Brava. Pocos años antes, Ava Gardner y James Mason habían rodado Pandora y el holandés errante en diferentes puntos de la costa. Después llegarían otras producciones internacionales.
La Costa Brava se estaba convirtiendo en un paisaje cinematográfico reconocible para espectadores de todo el mundo. Y Sombras acusadoras conserva una imagen especialmente interesante de aquel momento porque no utiliza solamente el paisaje como postal turística.
Y no voy a contar el final
Después de todo, sería bastante contradictorio dedicar un artículo a una película cuyo productor salió al final para pedir que no se revelara el secreto y terminar destripándola aquí.
Si quieren descubrir qué ocurre con el supuesto hermano de Kimberley, tendrán que ver la película.Y ya saben: quien guarda un secreto, guarda un amigo.
