100 años de Alfonso Paso: 'Enseñar a un sinvergüenza', del fenómeno teatral a la postal de época en el cine
Este año se conmemora el centenario del nacimiento de Alfonso Paso (1926-1978), una de las figuras más prolíficas, taquilleras y populares de la dramaturgia española del siglo XX. A pesar de su insólita capacidad para conectar con el público y llenar teatros noche tras noche, su figura continúa hoy injustamente olvidada y minusvalorada por la crítica académica, que a menudo relegó su inmenso talento al encasillarlo como mero teatro de evasión comercial.
Nacido en el seno de una familia de profunda tradición escénica —hijo del célebre dramaturgo Antonio Paso Cano y de la actriz Juana Gil—demostró desde muy joven una brillantez intelectual extraordinaria, licenciándose en Filosofía y Letras con Premio Extraordinario. Sin embargo, su verdadera vocación estuvo siempre en las tablas, donde desarrolló una capacidad de trabajo sencillamente prodigiosa: llegó a firmar más de 200 obras y a ostentar el récord histórico de mantener hasta siete u ocho funciones distintas representándose de manera simultánea en la cartelera madrileña durante los años sesenta. Su genio traspasó fronteras al convertirse en el primer autor español vivo en estrenar en Broadway (El canto de la cigarra), cosechando un éxito internacional que llevó sus comedias a traducirse a decenas de idiomas y a triunfar incansablemente por toda Hispanoamérica.
Más allá del arrollador éxito de ventas, el gran mérito de Paso residió en su dominio absoluto de la "carpintería teatral", una técnica impecable basada en el ritmo endiablado de los diálogos, la réplica incisiva y la creación de arquetipos con los que la emergente clase media española conectaba de inmediato. Aunque parte de la crítica de la época intentó encasillarlo en la comedia ligera de evasión —distanciándolo de las corrientes de protesta social de la época—, el paso del tiempo revela a un observador perspicaz de la condición humana. Supo plasmar con ternura y agudeza los choques generacionales y las contradicciones morales de su tiempo en títulos fundamentales que van desde el enredo romántico hasta el suspense cómico (Vamos a contar mentiras o Los Palomos), dejando un legado dramatúrgico que merece ser reivindicado en toda su magnitud.
Un fenómeno de 16 años en los escenarios
Para comprobar la maestría de su obra, basta volver a uno de sus mayores triunfos: Enseñar a un sinvergüenza. La historia nació sobre las tablas, estrenándose el 16 de noviembre de 1967 en el Teatro Victoria de Barcelona con dirección de Juan Guerrero Zamora, con Nuria Torray como la profesora Rosana y Pepe Rubio encarnando al inolvidable Lorenzo. Lo que comenzó como una comedia de enredo se convirtió en un hito histórico de la escena española, permaneciendo cerca de 16 años ininterrumpidos en cartelera. El personaje de Lorenzo quedó grabado a fuego en la trayectoria de Pepe Rubio, a quien el público cariñosamente rebautizó por la calle como "el sinvergüenza" durante las más de tres décadas posteriores.
El salto a la gran pantalla en 1970 y el reconocimiento a Carmen Sevilla
El rotundo éxito teatral motivó su adaptación cinematográfica en 1970 a cargo del realizador Agustín Navarro. Formado en el prestigioso IIEC (Instituto de Investigaciones y Experiencias Cinematográficas) y con títulos iniciales de tono más negro o realista como Quince bajo la lona, Navarro se especializó posteriormente en la comedia popular y en adaptar grandes éxitos para la gran pantalla. Aunque no solía figurar en la nómina de autores de vanguardia por su perfil de "cineasta de encargo", destacó por su enorme solvencia técnica y por su destreza para dirigir a grandes estrellas del cine español, sabiendo volcar en pantalla el ritmo teatral sin perder agilidad narrativa.
El filme mantuvo a Pepe Rubio como el descarado y carismático protagonista, mientras que el papel femenino principal pasó a manos de la gran Carmen Sevilla. La química entre ambos fue instantánea y el trabajo de ella fue tan aplaudido que le valió el prestigioso galardón a la Mejor Actriz en los premios del Sindicato Nacional del Espectáculo de 1970, un importante reconocimiento institucional a su versatilidad dramática y cómica en la gran pantalla.
Un reparto secundario de lujo
El diseño del elenco secundario reunió a varios de los mejores intérpretes del cine de época:
Mari Carmen Prendes: Encarna a la madre de la protagonista, ofreciendo una deliciosa réplica cómica frente a la rigidez de su hija.
Manuel Alexandre: Aporta su maestría habitual en la comedia costumbrista.
Tina Sáinz: Interpreta a la joven empleada del hogar, aportando frescura al enredo familiar.
José Luis Coll y Luis Sánchez Polack "Tip": Tienen apariciones secundarias especiales antes de consolidarse definitivamente como el mítico dúo cómico Tip y Coll.
Rafael Hernández y José María Tasso: Enriquecen las escenas cotidianas de la trama.
Trama, contraste y un retrato del Madrid de 1970
La trama enfrenta dos mundos opuestos: el de Rosana, una estricta y culta profesora de vida rígida, y el de Lorenzo, un pícaro y jugador que busca clases particulares para mejorar su cultura y seducir a mujeres de la alta sociedad. A través de las lecciones, surge un choque entre la intelectualidad recatada y el vitalismo de la calle.
Para evitar la sensación de "teatro grabado", la producción sacó la trama a las calles de Madrid, convirtiendo el filme en un valioso archivo visual de la capital en 1970. Entre las localizaciones destacan escenarios icónicos y recién estrenados en la época como el Teleférico, el Parque de Atracciones de la Casa de Campo y la Plaza de Colón.
Anécdotas y curiosidades del rodaje
Accidente al volante: Durante el rodaje de una escena en un coche descapotable de época por la Plaza de Colón, el vehículo sufrió un fallo de frenos repentino. Pepe Rubio logró maniobrar a tiempo y detener el coche contra un bordillo, librándose él y Carmen Sevilla de un grave impacto.
Vestuario propio: Carmen Sevilla se involucró personalmente en la evolución estilística de su personaje y aportó prendas de su propio armario personal para reflejar la transformación de la profesora rígida a una mujer moderna.
Ritmo maratoniano: Durante la filmación, Pepe Rubio rodaba las escenas de la película por el día y acudía a toda prisa al teatro por la noche para seguir representando la obra ante el público.
Banda sonora variada: La música de la película, con temas instrumentales de Alfonso Santisteban, incluyó la rumba "Tu pañuelo verde", interpretada por Chacho, pionero de la rumba catalana.
Superando la tragedia: Años después del éxito del film, el 10 de abril de 1979, Pepe Rubio sufrió un grave apuñalamiento a la salida de su domicilio en Madrid durante un atraco. Afortunadamente logró sobrevivir y continuar con su prolífica carrera.
Rescatar Enseñar a un sinvergüenza en el centenario de Alfonso Paso es un acto de justicia poética: el reencuentro con un autor que entendía el humor como el arte de reflejar las contradicciones humanas y con un clásico del cine español que sigue conservando intacto su encanto.
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